Y lo que daría en algunos momentos por volver a ser una niña pequeña. Sin preocupaciones, sin depresiones ni cosas es las que comerte la cabeza, sin tener que superarte ni que preocuparte por lo que digan. sin que te estén defraudando continuamente y haciendo daño. Solo pensar en tus juguetes, en comer, en hacer amigos con tu mayor sinceridad e inocencia, en dormir... Teniendo pesadillas y por ello tener que irte a la habitación de tus padres con tu muñeco preferido. Sin saber nada de qué pasará cuándo crezcas y tengas que elegir un futuro. Cuánto daría por ello, pero una vez que has crecido no hay vuelta atrás, el tiempo pasa y es inevitable. Confórmate con no ser lo que la gente quiere que seas, sino, lo que tú quieres ser. Con ser una persona verdadera, entonces, se supone, que te querrán los de verdad. Esos amigos de los cuales algunos carecen. No eres tan peque, pero puedes seguir soñando.
Nunca te sientas inferior a nadie ni a nada. Tú eres tú, eres único en este mundo, nadie hace nada como tú, solo lo imita. Siéntete orgulloso de ser como eres. Si te superas, lo que sentirás no te lo podrá quitar nadie. Esa sensación de "confort", como cuando eres peque y consigues el juguete que tanto deseabas. Aprovecha esos sentimientos, que al fin y al cabo, son muy parecidos a los que un niño encaprichado siente al lograrlo. Siéntete un "mico" de nuevo y sonríe bobamente, eso te hará feliz. Esa es tu felicidad.
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