Algo especial, perfecta en todas sus facetas.
Imprevisible o predecible.
Natural o alterada.
Alegre o triste.
Cada nota que suena despierta en ti sentimientos nunca conocidos o tal vez añorados.
Quizá la escuchas para recordar a alguien o simplemente para olvidarlo.
Te adentras en tu mundo, te aislas del real.
Cierras los ojos y escuchas.
Entonces todo es distinto, empiezas a recordar, a fantasear, a imaginar...
La música brota por los auriculares, adentrándose en tu oído y haciéndote sentir diferente.
Estás absorto en lo que sientes, no quieres parar de escuchar música.
En realidad la música en sí es un sentimiento compuesto.
Únete a ella, fúndete, vívela.
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